Primera predicación de una serie basada en 1 Pedro 4:10-11. El apóstol Pedro nos informa que los dones que recibimos del Señor no son para uso personal, sino que debemos ministrarlos a los otros. Ahora bien, ¿quiénes son esos "otros"? En medio de esos "otros" está Dios dando bendiciones, repartiendo gracia sobre gracia. Jesús subió, sueltos los dolores de la muerte llevando cautiva la cautividad y dio dones a los hombres.